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Raymundo Viapatzzi
Raymundo Viapatzzi.png
Apariciones Desaparecidos
Familia Desconocida
Bandas Organización Criminal Viapatzzi (jefe)
Estado Muerto
Frase "Pronto San Fierro será mía"
Especie Humano
Aliados Geldof Wastermann (anteriormente), Yúyo, Aldo, Derek, Mafia de Raymundo
Enemigos {{{Enemigos}}}
Armas AK-47, Desert Eagle, Escopeta recortada

«Este lugar va a ser su tumba, y el inicio de una nueva racha de buena suerte para mí.»

~ Raymundo Viapatzzi.

Raymundo Viapatzzi es el principal antagonista de la serie de Tincho0097 y TheSecondKat, Desaparecidos, y un personaje regular de los tres actos de la misma. Es el líder de una organización criminal muy poderosa que tiene conexiones con el Crimen Organizado a nivel mundial, entre los que destacan nombres poderosos, como Wastermann, René, o Yamasaki. De ascendencia italiana, Raymundo es uno de los criminales más buscados del F.B.I., con ciento cuarenta antecedentes, entre los que destacan robo, asesinato, trata de personas, secuestro, terrorismo y crimen organizado. Tiene sobornados a todas las fuerzas policiales del condado de Flint y de San Fierro, asociándose con el comisario Jacobo Brucetti y pagándole un soborno recurrente de 660.000 dólares. Su caso más famoso fue su toma del Barrio Chino, masacrando a los Mountain Cloud Boys y asesinando a su líder Wu Zi Mu (alias Woozie). El propio Raymundo y el F.B.I. pensaban que los Mountain Cloud Boys estaban exterminados, pero aún quedaban algunos planeando venganza. Llegó a ser conocido como peor que Carl Johnson, el criminal de Los Santos más famoso.

En 1993, comenzó una oleada de secuestros masiva a familiares del alcalde de San Fierro, Ernesto Gilliam, elegido en 1988, para apropiarse del gobierno, con la ayuda de los Rifas de San Fierro, pandilla local, para hacerle el trabajo sucio. Entre los secuestrados estuvo María Aguilar de Abreda, esposa de Guillermo Abreda, el cual desesperadamente inició su búsqueda y fue arrestado por Jacobo Brucetti bajo las órdenes de Raymundo. Sin embargo, Guillermo escapó por intervención del agente del F.B.I. Désmond Tisernica, el cual comenzó a formar un grupo junto a Guillermo, su hijo Matias y el amigo de este, Román Álvarez, para desmantelar la mafia de Raymundo. Con el tiempo, quedó claro que Raymundo no era el jefe detrás de todo, sino que tenía a sus propios jefes, los cuales rápidamente tomarían el control de la situación si a Raymundo llegaba a irle mal.

Biografía[]

Secuestro de María[]

Raymundo luego de saber que Guillermo fue arrestado por Jacobo.

En 1993, como parte de su plan para dominar San Fierro chantajeando al alcalde Ernesto Gilliam con todos sus familiares directos, lejanos y políticos, Raymundo mandó a los Rifas de San Fierro a secuestrar a María Aguilar de Abreda, una de sus primas segundas que estaba embarazada. El agente del F.B.I., Désmond Tisernica (cuyo nombre clave era Désmond Gaspar Velázquez), intentó proteger a María, pero ella lo rechazó. María fue secuestrada por los Rifas durante una jornada de trabajo normal. Su marido, Guillermo Abreda, intentó rescatarla persiguiendo a los pandilleros durante horas y finalmente asesinando a cinco que se encontraban en pleno tiroteo policial. El sexto, abandonado por sus compañeros, se suicidó arrojándose del puente que conectaba Whestone con Flint County.

Debido a que las órdenes de Raymundo incluían eliminar a cualquier potencial amenaza para el secuestro de María, el comisario de la Comisaría Central de San Fierro, Jacobo Brucetti, que estaba sobornado por 660.000$, se encargó de detener a Guillermo con falsos cargos de asesinato y posesión de armas sin licencia. Esa noche, Raymundo fue informado de la detención de Guillermo, y luego escuchó un mensaje que el hombre había enviado al celular de su esposa (el cual obviamente había sido confiscado) la noche anterior preguntándole el por qué de su tardanza. Raymundo se echó a reír afirmando que Guillermo no volvería a verla jamás. Al ser arrestado, sin embargo, Guillermo delegó a su hijo, Matias Abreda, la tarea de encontrar a su madre.

Désmond contando la historia del terrible Raymundo Viapatzzi.

Cuando Guillermo estuvo en la comisaría, Jacobo rápidamente procedió a contactarse con Raymundo para decirle que ya podía enviar a los Rifas a atacar la comisaría para llevarse a Guillermo. Ambos prepararon el ataque para que hubiera pocos policías y para que todo quedara como una venganza de los Rifas por las muertes de sus compañeros en Whestone. A pesar de las expectativas, Désmond Tisernica estaba infiltrado como policía en la comisaría, y se llevó a Guillermo de allí, para luego ir a buscar a su hijo (de cuya existencia Raymundo y su gente se enteró en ese mismo día), y a otro asociado, Román Álvarez, y llevárselos a todos a un escondite donde estuvieran a salvo de Raymundo, para luego explicarles toda la historia y como debían desmantelar la Mafia para encontrar a María.

Intercambio de coordenadas[]

Raymundo a punto de acabar con Aldo.

El grupo de Désmond inició una investigación para descubrir algún dato sobre el secuestro de María y la Mafia. Mientras, Raymundo ordenó a uno de sus Capos, Yúyo, que se reuniera con otro, Aldo, para que le pasara las coordenadas donde serían entregados todos los desaparecidos que los Rifas mantenían secuestrados. Curiosamente, Yúyo se parecía mucho a Guillermo, y este se encontraba casualmente en el punto de encuentro buscando información. Yúyo se demoró por el tráfico y Aldo confundió al enemigo con su compañero, pasándole las coordenadas en las que serían entregados tanto María como los demás familiares del alcalde. Yúyo capturó a Aldo y le sonsacó las coordenadas: 159 y 208.

Al día siguiente, Raymundo se reunió con Yúyo y Aldo y, luego de amenazar a este último e insultarlo por haberle pasado las coordenadas a Guillermo, lo asesinó de un balazo en la cabeza para recordarles a Yúyo y el resto de sus compañeros presentes que no toleraba errores. Luego de eso, le pidió a Yúyo las coordenadas y, tras felicitarlo, le encomendó encontrar y asesinar a Guillermo Abreda a como diera lugar, con la amenaza de acabar como Aldo (un gran miembro de la Mafia que murió por un solo error), si fallaba. Una vez en el sitio de las coordenadas, Raymundo informó a los Rifas (los cuales ya estaba furiosos por las pérdidas que conllevaba trabajar para él), de que los dejaría libres con un último negocio: llevar a María Aguilar de Abreda al punto donde llevaban a todos los desaparecidos para su entrega, y luego salir de ese lugar debido a que uno de sus hombres los delató.

Asesinato de Jacobo Brucetti[]

Raymundo ordena a sus hombres matar al comisario Jacobo.

Con Aldo muerto, a Raymundo todavía le quedaba un cabo suelto de los últimos sucesos: eliminar al comisario Jacobo Brucetti y poner como comisario a un policía que estuviera enteramente de su lado. Brucetti ya llevaba meses despedido por Raymundo, y se suponía que debía presentar su renuncia luego del atentado a la comisaría por parte de los Rifas, siendo que ese sería el último trabajo que el policía corrupto realizaría para la Mafia, debido a sus continuas fallas pasadas. Raymundo le prometió a Jacobo una buena jubilación, pero pese a esto, después de que Guillermo escapara, quedaba más que claro que el comisario no soltaría su puesto voluntariamente debido a que era la única arma que tenía para protegerse de la organización criminal para la que había trabajado.

Raymundo ordenó a uno de sus mejores sicarios, Derek, y a un grupo de miembros de la Mafia bajo su mando, localizar y matar a Jacobo Brucetti a como diera lugar. Jacobo se escondía en el Hospital General de San Fierro, donde los S.W.A.T. lo tenían retenido para que testificara sobre lo ocurrido durante el ataque de los Rifas. Sabedor de que vendrían a buscarlo, y con una fuerte paranoia debido a que pensaba que tal vez Raymundo ya lo había envenenado con la comida del hospital, un sedado y desquiciado Jacobo escapó del hospital sin el alta y se robó una ambulancia, huyendo por la autopista hacia Tierra Robada.

Raymundo enviando sus felicitaciones a Derek por matar al comisario.

Ya en el desierto, Jacobo se refugió en una mansión de su propiedad en medio de la nada. Allí, fue emboscado por el grupo de Derek, del cual solo venían este y otros dos debido a que los demás matones fueron a buscar al hospital. Derek asesinó a Jacobo disparándole catorce veces al pecho con una AK-47. Luego, por orden de Raymundo y para atraer la atención de los medios de comunicación, cosa que serviría a modo de advertencia al Grupo de Désmond, Derek y sus hombres incendiaron el rancho del comisario. Al día siguiente, Raymundo envió sus felicitaciones al grupo de Derek, pues no esperaba que cumplieran sus órdenes de encontrar al comisario tan rápido. La noticia de la muerte de Jacobo fue vista por el Grupo de Désmond, pero no se dejaron intimidar.

Persiguiendo a Guillermo y compañía[]

Raymundo indulta a Yúyo luego de que este fracasara en capturar a Guillermo Abreda.

Mediante sus contactos, Yúyo trabajó arduamente el día posterior a la muerte de Jacobo para encontrar a Guillermo. Sin embargo, no tuvo éxito y Guillermo envió un mensaje a casi todas las radios de San Fierro informando de lo que sucedía con las desapariciones, escapando con Román Álvarez en una moto hacia Angel Pine. Luego de enterarse de que Yúyo le había fallado, Raymundo lo citó en su departamento y le dijo que si bien debería matarlo por su fracaso, también era consciente de que no estaba en posición de derrochar hombres y se merecía una segunda oportunidad al no tener totalmente la culpa del escape de Guillermo. Raymundo ordenó a Yúyo cazar a Matias Abreda, hijo de Guillermo y de María, y llevarlo con vida ante su presencia, al ser otro familiar más del alcalde.

Por otro lado, con el fin de capturar a Guillermo y Román y acabar con esas dos amenazas, lo que dejaría solo a Désmond contra Raymundo, el mafioso resolvió sitiar completamente el pueblo de Angel Pine, y cerrar las fronteras de Whestone, imposibilitando el escape del objetivo. Mientras tanto, Désmond encontró algunas pistas en la Comisaría, la cual estaba temporalmente cerrada mientras Raymundo enviaba a su hombre de confianza, Banderas, a ocupar el cargo, y partió de viaje a Las Venturas para buscar información. Esto dejó a Matias solo, quien al notar la ausencia de su padre y amigo cayó en un pozo depresivo, quedando vulnerable a ser capturado por Yúyo.

Uno de los hombres de Raymundo durante el sitio de Angel Pine, hablando por teléfono con su jefe.

En Las Venturas, Désmond enfrentó y asesinó a Franco, el líder asignado por Raymundo para el Casino Cuatro Dragones (que había pasado a su poder con la caída de los Mountain Cloud Boys), descubriendo gran parte de sus secretos, el armamento de la Mafia, y el asesinato del hijo del alcalde, el cual fue un error de los hombres de Franco y que el propio Raymundo ignoraba, más la desaparición de unos papeles que contenían toda la información obtenida. Désmond, además, descubrió una grabación de su ex-compañero suicida, Eduardo Lazarévic, dando extrañas pistas y enigmas. Nuevamente en San Fierro, Raymundo se encargó de que casi todo su personal estuviera a cargo del asunto de Guillermo Abreda y Román Álvarez, cortando ambas entradas a la ciudad por si lograban evadir el sitio de Angel Pine.

Désmond atravesó los controles sin ser visto y luego de descubrir lo que pasó, tomó rumbo a Angel Pine, para buscar a sus compañeros. Yúyo, por su parte, localizó a Matias luego de que este, borracho, hiciera el suficiente ruido como para ser detenido por la policía. En su conversación con el joven Abreda antes de intentar secuestrarlo, Yúyo reveló por accidente que Román y Guillermo seguían vivos, dándole a Matias motivos para escapar. Yúyo logró capturar a Matias tras una tediosa persecución, con ayuda de Derek, pero debido a la insistencia del joven por escapar, acabó perdiéndolo cuando este tiró el coche en el que iban al agua con Yúyo dentro.

Escuchando como Désmond asesina a sus hombres, Raymundo descubre su potencial como amenaza para sus planes.

Luego de escapar, Yúyo acabó con Derek y con Gastón, los dos únicos hombres que sabían que había logrado capturar a Matias, y decidió que no mencionaría jamás el incidente por temor a ser asesinado. Mientras, Désmond, Guillermo y Román se reunieron en su escondite en Angel Pine, la casa de una amiga y vecina de Guillermo, Lucía, donde trazaron un plan para regresar a San Fierro. Lucía distrajo a los hombres de Raymundo, mientras que Désmond se llevó una camioneta de los Rifas que Guillermo había robado el día de su arresto, y metió a este último y a Román en el baúl para llevarlos discretamente a la ciudad. Los hombres de Raymundo se dieron cuenta y, luego de abandonar a Lucía y subirse a su vehículo, persiguieron a Désmond por el campo, sin saber quien era realmente.

A raíz de una advertencia que Raymundo había recibido de Lazarévic (el cual trabajaba como agente doble supuestamente encubierto para la Mafia y el F.B.I.), Raymundo hizo un trato con la corrupta prefectura de Los Santos para que le entregaran armas pesadas, y preparó un convoy que en un par de semanas partiría para San Fierro, y luego hacia su depósito en Las Venturas. Durante el trato, Raymundo fue telefoneado por un miembro del trío que perseguía a Désmond, John, el cual le anunció que tenían acorralado a Guillermo en plena persecución por el bosque. Raymundo le ordenó matarlo ya que estarían perdidos si abandonaba Whestone. Désmond tendió una emboscada a los mafiosos y asesinó a John mientras aún hablaba por teléfono, siendo escuchado por Raymundo.

Buscando acabar con Désmond[]

Raymundo contratando a Jack Harvester y encomendándole matar a Désmond Gaspar Velázquez.

Dándose cuenta de que Désmond era una amenaza significativamente mayor que Guillermo y Román, y que estos estaban protegidos por él, Raymundo decidió que debía ocuparse del agente aparentemente invencible primero. Una vez en su casa en San Fierro, Raymundo se reunió con Yúyo, el cual intentó convencerlo de darle otro trabajo como registrar que el convoy llegara óptimamente a su destino, cosa que le fue denegada (Yúyo intentaba ganarse a Raymundo por otro camino, con la esperanza de que su jefe se olvidara de Matias). Raymundo se arrepentiría profundamente de esto, ya que el convoy fue atacado por los Mountain Cloud Boys, que buscaban venganza. Matias estaba con ellos y participó en la batalla para robar las armas.

Paralelamente, Raymundo se reunió con Jack Harvester, asesino del Cartel de Drogas de Liberty City, y le pagó una alta suma de dinero a sus jefes para que lo enviaran a matar a Désmond. Esa misma noche, también asumió el mando de la Comisaría de San Fierro el Comisario Banderas, impuesto por Raymundo, que le prometió que podía considerar a la policía como aliada en directo con su organización criminal. El primer trabajo de Banderas fue entregarle a Harvester toda la información disponible sobre Désmond, y así este sería localizado.

Black & White[]

Yúyo recibiendo órdenes de Raymundo de ir a Los Santos a comprobar el asunto del convoy de armas del ejército.

Preocupado por el silencio de los militares encargados de llevar el convoy a San Fierro, Raymundo supuso que estos lo habían llevado directamente a su depósito de armas en Las Venturas, la empresa secreta Black & White, en donde tenían también su "prisión" para los familiares desaparecidos del alcalde. Ante esta posibilidad y con Harvester encargándose de sus enemigos, Raymundo envió a Yúyo a Los Santos (con el fin de que averiguara si la prefectura los traicionó y nunca envió el convoy, o si lo llevaron a Black & White). Si bien Yúyo estaba ahora a salvo de ser "despedido", era riesgoso, pues la organización de Raymundo no podría hacer nada contra la prefectura.

Désmond había descubierto ya Black & White por medio de Bárbara, hermana de un miembro de los Rifas de San Fierro que había escuchado el mensaje de radio de Guillermo, y ahora el grupo había sacado la dirección en Las Venturas para ir a buscarlo. Ambos bandos (Raymundo y Désmond, con respectivos miembros de su banda), partieron hacia esta misma ciudad. Raymundo veía el viaje como una oportunidad para ver como le iba a Franco en el Casino Cuatro Dragones (asustados por la posibilidad de que Raymundo se enfadara, los mafiosos a cargo del mismo no le informaron de la incursión de Désmond en el local). Raymundo debió viajar hacia Las Venturas por otro camino más largo debido a un alerta de tormenta de arena, cosa que lo hizo enojar.

Después de escuchar solo malas noticias, Raymundo se entera de que el convoy desapareció.

En lo que respecta a encargarse del asunto Black & White, Raymundo llevaba las de ganar. Si bien Jack Harvester fracasó en su objetivo de matar a Désmond, el hecho de que el Grupo del agente se metiera en la zona de tormenta, y fueran atacados por el asesino a sueldo retrasó su viaje a Las Venturas, permitiendo al mafioso llegar antes que ellos, ya que Guillermo fue gravemente herido durante el ataque y Désmond y Román debieron llevarlo a un hospital antes de seguir viaje. Raymundo llegó a Las Venturas, pero su buena suerte no tardó en decaer al enterarse de las fallas cometidas por los encargados del Casino Cuatro Dragones, y de la muerte de Franco.

Luego de matar a los culpables, Raymundo se dirigió rápidamente a Black & White, donde se topó con la nefasta noticia de que el convoy no había llegado. En ese mismo momento a Raymundo lo telefoneó Yúyo, que le comunicó que los militares habían perdido contacto con el convoy, y que lo enviaron ya hacía bastante tiempo. Pensando que el culpable era Désmond, aunque fueron los Mountain Cloud Boys, Raymundo le ordenó a Yúyo volver a San Fierro y esperar nuevas instrucciones mientras él se encargaba del depósito. Richie, el encargado del lugar, le mostró a Raymundo las instalaciones y el mafioso se alegro de que al menos una parte de sus hombres hubieran hecho algo bien.

Raymundo no tenía reparos a la hora de pegarle a una mujer, especialmente para cumplir su plan.

Con la amenaza de Désmond cerniéndose sobre el depósito, Raymundo decidió que si bien no tenía a donde llevarse sus armas, debía sacar de ahí a los desaparecidos antes de que el agente se encargara de rescatarlos. Lo primero que hizo Raymundo fue interrogar a la ex-esposa del alcalde, Ángela McCain, quien ignoraba que su hijo había muerto a manos de los hombres de Franco. Con ganas de desquitarse, Raymundo torturó física y psicológicamente a Ángela para extraerle información sobre la casa de gobierno, aunque luego debió dejar por un tiempo el interrogatorio con el fin de comenzar los traslados.

Al ver a la esposa de Guillermo, María, entre los desaparecidos, Raymundo afirmó su deseo de matarla por despecho hacia su marido y sus esfuerzos para acabar con él, pero decidió dejarla de momento. Al no poder tener contacto con Jack Harvester, asumió que había sido asesinado por Désmond, el cual ya estaba llegando a Las Venturas. Herido de bala en el enfrentamiento con el agente, Harvester sobrevivió, pero decidió no perseguir al Grupo y escapó a Los Santos, volviendo a trabajar para su organización. Mientras, Raymundo logró trasladar a los desaparecidos con éxito, y dejó en Black & White unos papeles con importante información del F.B.I. que le dio Lazarévic, más unos papeles que contenían su dirección en San Fierro (estos últimos siendo una trampa para Désmond, quien supuestamente debería ir a su departamento para morir a manos de un gran pelotón de mafiosos).

Raymundo y sus hombres habiendo trasladado a los diecisiete desaparecidos escondidos en Black & White con éxito.

Una vez en un depósito auxiliar en otra zona de Las Venturas, Raymundo fue ayudado por Richie y otros dos empleados de Black & White, más sus guardaespaldas de San Fierro, para registrar a los diecisiete desaparecidos y llevarlos a sus respectivas zonas. Ángela comenzó a dudar cuando no vio a su hijo entre los trasladados, pero Raymundo la mandó a callar. Mientras, Désmond se infiltró en Black & White con Román y encontró los papeles del F.B.I. (más no los papeles trampa, que estaban escondidos demasiado bien). Désmond descubrió mediante esos papeles que estaba "despedido y con denuncia vigente". Para escapar del lugar con la información, el dúo debió destruir la puerta, llamando la atención de los guardias.

Al día siguiente, Raymundo renovó sus intentos de extraerle información a Ángela, ya que luego de la muerte de su hijo, ella era la única fuente que tenían sobre la familia directa de Ernesto Gilliam (sus hermanos Saúl, Paco, y Tito, y su padre Vicente). Sin embargo, cuando por fin había sacado la descripción física de los ex-cuñados de Ángela, Raymundo fue notificado de la incursión en Black & White, a donde tuvo que irse para revisar los daños. Richie afirmó que no se habían llevado nada, y el mafioso se encargó de registrar los departamentos donde escondían a los desaparecidos para ver si Désmond había caído en la trampa.

Raymundo entra en crisis luego de descubrir que Désmond se llevó los papeles.

Revisando los cajones, Raymundo descubrió que el agente renegado ni siquiera había visto los papeles, los cuales dejó tirados en la cama del departamento antes de ir a revisar si había visto los papeles del F.B.I. en el último subsuelo. Allí abajo, comprobó que efectivamente, los papeles faltaban, y Raymundo comenzó a entrar en crisis, pues sus jefes le habían ordenado proteger dichos papeles, entregados por un topo del F.B.I. (Lazarévic), y ahora con esa información, Désmond podría ir a buscar la información de los familiares del alcalde antes que él y rescatarlos. Raymundo se sumió entonces en una gran crisis nerviosa.

Los hermanos Gilliam[]

Raymundo finalmente obtiene la información que quería por parte de Ángela.

Cada vez más frustrado y temeroso por una represalia por parte de sus jefes (cosa que debido a su éxito relativamente alto parecía imposible hasta el momento), Raymundo dedicó los siguientes tres días a interrogar a Ángela, hasta el punto de que amenazó con serrarle las piernas con una motosierra si no le daba las direcciones de sus ex-cuñados y ex-suegros. Ángela se las dio todas y, por despecho, Raymundo le relató con detalles morbosos el momento de la muerte de su hijo, para luego marcharse del lugar y comenzar a disponer los secuestros. Mientras, Désmond se contactó con Tobías Murphy y este le pasó la información de los Gilliam.

Paralelo a esto, los Mountain Cloud Boys descubrieron, por unos papeles que venían en uno de los vehículos del convoy militar, que Raymundo guardaba sus armas en el depósito Black & White, por lo que emprendieron un viaje a Las Venturas. Ese viaje fue, irónicamente, el triunfo y a la vez la condena de la triada, pues una vez en el depósito (el cual llenaron con bombas adhesivas y lo hicieron explotar), Matias Abreda encontró los papeles trampa que Raymundo había dejado tirados en la cama de uno de los departamentos. Creyendo que ya tenían preparada su última carta en el juego contra Raymundo, los cuatro miembros más importantes de la banda (Dante, Franklin, Kyle y Francotirador), partieron hacia Las Venturas. Por su parte, Matias fue engañado por Lazarévic para caer en una trampa, y se marchó por su cuenta. Enterado de la pérdida del depósito, Raymundo averiguó por Yúyo que los papeles trampa habían desaparecido y se alegró de que los Mountain Cloud Boys iban camino a su muerte inminente.

Yúyo informando a Raymundo de la destrucción de Black & White.

Paralelamente, se encargó de enviar a uno de sus hombres a cazar al primer hermano del alcalde, Saúl Gilliam, que vivía en San Fierro. Al ser Saúl guardaespaldas de la Casa de Gobierno y, por lo tanto, un empleado que veía a su hermano todos los días, su secuestro y desaparición destaparía la operación de Raymundo y el plan se volvería mucho más complicado, por lo que Raymundo envió algo de droga para el comisario Banderas, a cambio de que este utilizara el mismo método que con Guillermo: arrestar a Saúl con falsos cargos para que Ernesto decidiera no entrometerse por temor a ver en peligro su carrera política.

Mientras tanto, un conflicto interno había logrado la fracturación del Grupo de Désmond, por lo que Román estaba cada vez más enemistado con el agente renegado, que había comenzado a comportarse de forma errática debido a su despido. Désmond atacó el operativo de Banderas para el arresto simulado de Saúl Gilliam y rescató al guardaespaldas, llevándoselo al piso franco donde tenía escondido también a Guillermo. Esa misma noche, Román (que desconfiaba de Tobías y, por lo tanto, de Saúl), desapareció por intervención de Lazarévic. Raymundo, desde Las Venturas, no se enteró de lo que sucedía con Saúl hasta el día siguiente, justo mientras le ordenaba al nuevo jefe del Casino Cuatro Dragones, Fabio, cerrar ese antro de juego sucio debido a que ya no lo necesitarían. Rescatado Saúl, Désmond rápidamente marchó hacia Los Santos para buscar a los otros dos hermanos, Paco y Tito.

Raymundo se entera de que Désmond rescató a Saúl Gilliam.

En el campo, Matias y Román se reunieron, pero Matias confundió a Román con un enemigo suyo y accidentalmente lo mató. Considerando a Raymundo como el único responsable de aquel ataque, ya que no sabía nada de Tobías y Lazarévic (los verdaderos culpables, que querían deshacerse de los amigos de Désmond), Matias cayó en un pozo depresivo. Mientras, Raymundo decidió que Yúyo no se encargaría de la emboscada a los Mountain Cloud Boys, sino que iría silenciosamente a Los Santos para secuestrar a Paco. La cosa salió mal, pues Désmond llegó casi al mismo tiempo y estuvo a punto de matar a Yúyo, quien debió escapar del lugar.

Caída del poder[]

Raymundo comenzó a ser acosado por los Altos Mandos.

Con las pérdidas de Saúl y Paco, el triunfalismo y sentimiento de alegría adelantados que antes caracterizaban a Raymundo comenzaron a deteriorarse, debido a que las fallas de sus hombres eran demasiadas y solo tenían en el punto de mira a Tito y Vicente Gilliam para reparar el daño. Los Mountain Cloud Boys fueron ferozmente masacrados, siendo esa la última victoria de la Mafia, y Raymundo envió a Fabio a comprobar que todo hubiera salido bien. Luego de eso, comenzó a recibir llamadas de amenaza por parte de sus jefes, los Altos Mandos de la organización criminal a nivel mundial conocida como "La Junta".

Pese a que Raymundo intentó volverse más meticuloso que antes, todo fue de mal en peor: Yúyo organizó un gigantesco operativo para secuestrar a Tito Gilliam, pero durante el mismo fueron atacados por Paco y Désmond, muriendo incluso el propio Capo mafioso. El ataque, además de fallar, conllevó a Raymundo más de dos decenas de pérdidas en lo que a hombres y munición (la cual escaseaba por la destrucción de Black & White) se refería. Raymundo recibió otra llamada airada de los Altos Mandos, los cuales criticaron todas sus medidas, y amenazaron con "cortarle otro dedo" (amputación que no había sido mencionada hasta entonces), además de ordenarle que se limitara a capturar a Vicente y llamar al alcalde para comenzar el chantaje.

Raymundo desquitándose con María luego de que sus planes fallaran.

En un último intento desesperado por cumplir con sus planes, Raymundo envió a un pelotón de sus hombres antes de tiempo a secuestrar a Vicente, pensando que podría adelantársele. Sin embargo, Désmond telefoneó a Saúl y Guillermo y les ordenó ir al pueblo de Bayside, en frente a San Fierro, y rescatar al patriarca de los Gilliam. Así sucedió, y Saúl se encargó de asesinar a varios de los mafiosos, quedando alrededor de cincuenta hombres en toda la mafia y muy pocas municiones de armas como la ametralladora M4 y las pistolas 9mm. Raymundo, furioso por la ruina de sus planes y completamente resignado, secuestró a María, la esposa de Guillermo, y decidió que se la llevaría a ella para que muriera al final. De paso, se encargó de que sus últimos cincuenta hombres llevaran trajes blindados para cuando llegara el "fin de los tiempos" o "el estallido", como lo llamaban en la Mafia.

Enfrentamiento con Matias[]

Raymundo ordena la muerte de los desaparecidos.

Luego de que Lazarévic asesinara (de forma indirecta), a Dennis Álvarez Rogers, el tío de Román, delante de Matias, este tuvo un estallido de locura y decidió que mataría a Raymundo, considerándolo el culpable de todos sus males. Con esto telefoneó a Désmond y pactó una reunión con el grupo en un motel de Flint County, además de pedir ayuda a los cinco sobrevivientes de los Mountain Cloud Boys, que no dudaron en querer buscar venganza. Matias y Désmond entraron rápidamente en conflicto, ya que Matias quería ejecutar definitivamente al mafioso, mientras que Désmond lo quería vivo para sacarle información sobre su despido del F.B.I. y su relación con ellos. Ambos tuvieron una endeble tregua: Désmond le sacaría información a Raymundo y luego se lo dejaría a Matias para que hiciera lo que quisiera con él.

Mientras, Raymundo telefoneó a sus ahora blindados hombres y les ordenó ejecutar a todos los desaparecidos, salvo por María que se llevó como rehén a Red County. Raymundo decidió que caería luchando, luego de trazar varios planes imposibles de escape, y se quedó a esperar con María. Por su lado, el Grupo de Désmond atacó Ruleman Falls, la colina donde antes entregaban los Rifas a los secuestrados, y que era en realidad la trampa para los Altos Mandos, de la cual escaparon por poco. Los Mountain Cloud Boys murieron, mientras que Matias, Saúl y Guillermo fueron hacia la verdadera ubicación de Raymundo (entregada por Tobías), y Désmond fue atraído hacia una trampa por Lazarévic. Al mismo tiempo, Geldof Wastermann, uno de los cinco jefes de La Junta, llegó a San Andreas con su sicario, René, a quien ordenó buscar y matar a Raymundo.

Raymundo preparándose para la batalla final contra "el que venga".

Lazarévic distrajo a Désmond revelándole verdades para que así Matias se impacientara y cumpliera su "parte" en el plan: Matias mataría a Raymundo, convirtiéndose así en el más buscado de todo el crimen organizado, mientras que Lazarévic provocaría su propia muerte a manos de Désmond siendo todo filmado con cámaras, y convirtiéndolo a él en el más buscado del F.B.I., todo esto parte de un plan contra algo llamado "el cáncer" (representado por Wastermann y René). En la granja, Matias efectivamente se impacientó y buscó a Raymundo por todos lados, junto con Saúl y Guillermo. Los Abreda entraron, buscando al mafioso, y finalmente se encontraron con este en las escaleras de una hermosa mansión revestida como granja.

Sorprendido, Raymundo se burló de quienes venían a buscarlo, ya que esperaba a René, el sicario de los Altos Mandos. Este había llegado, pero al ver a Saúl vigilando en la entrada decidió dejar que estos mataran al mafioso para "atraer al cáncer". Raymundo rápidamente comenzó a luchar con un obsesivo y cada vez más demente Matias, mientras que Guillermo buscó caóticamente a María por todo el edificio hasta encontrarla. Esta le reveló la pérdida de su bebé a manos de los hombres de Raymundo (por las vejaciones y maltratos que recibió en sus meses de secuestro), y los Abreda tuvieron un reencuentro bastante extraño, debido a que Matias estaba muy concentrado en su venganza contra Raymundo.

Raymundo cara a cara con Guillermo y Matias, después de meses de antagonismo sin conocerse de verdad.

El mafioso, en su intentó de escapar, asesinó a Saúl de un escopetazo en el estómago, y envió a un grupo de sus últimos hombres a luchar, pero Matias los acribilló a todos. Los Abreda persiguieron a Raymundo por el bosque, con Matias intentando matarlo, hasta que finalmente Raymundo acorraló a Guillermo y amenazó con matarlo si Matias no tiraba su arma. La locura cegó a Matias por un momento y estuvo dispuesto a sacrificar a su propio padre con tal de cumplir su venganza, pero María rescató a Guillermo y lo sacó de ahí. Raymundo se sorprendió con la sangre fría de su oponente (mayor que la suya, al parecer), y le ofreció dejarlo ir y pagarle mucho si lo ayudaba a matar a los Altos Mandos. Matias se paró a considerarlo, pero finalmente decidió matar a Raymundo.

Finalmente, el joven Abreda acorraló a Raymundo en el muelle del lago frente a la granja, pero cuando estaba a punto de matarlo, apareció Désmond para detenerlo, ya que quería salvar a Matias de una vida en el exilio. Raymundo aprovechó la confusión para dispararle a Matias por la espalda, hiriéndolo de gravedad. Désmond también recibió un balazo, y Guillermo quedó solo con Raymundo para enfrentarse a él. Raymundo dio poca o ninguna importancia al matrimonio Abreda, a quienes consideraba débiles e inferiores, por lo que mantuvo una altiva discusión con Guillermo en la que demostró sus dotes de liderazgo impidiendo que este lo matara con sencillas palabras.

Désmond interroga a Raymundo sobre el F.B.I.

Raymundo estuvo a punto de matar a María, pero Guillermo decidió tomar el control de la situación, y tras una pequeña epifanía consiguió doblegar al mafioso. Perdiendo el tiempo con los Abreda, Raymundo no se encargó de rematar a Matias y Désmond, los cuales seguían vivos. Mientras que Matias estaba muy herido y fue atendido por María, Désmond se levantó y enfrentó al mafioso, intentado interrogarlo sobre sus conexiones con el F.B.I. y su despido, disparándole tanto a las piernas como al estómago para evitar que escapara. Raymundo negó saber de qué estaba hablando el agente renegado, y le dijo que de todas formas estaba perdido, y no le diría absolutamente nada.

Muerte[]

Guillermo le dispara a Raymundo.

El mafioso y el renegado intentaron entablar combate, pero ambos estaban demasiado heridos y rápidamente comenzaron a colapsar debido a las pérdidas mutuas de sangre. Raymundo reunió suficientes fuerzas para levantarse y trató de huir cojeando, mientras René lo apuntaba con el francotirador, dispuesto a rematarlo de un balazo en la cabeza. Del otro lado Raymundo era observado por Manson Peretti y su compañero Sally, agentes del LSPD que debían organizar un operativo para capturar a Raymundo. Cuando René estaba por disparar, apareció Guillermo armado con una pistola y diciéndole que pagaría por todo lo que les hizo.

Desde el suelo, Désmond intentó convencer a Guillermo de no hacer nada, sabedor de que si mataba a Raymundo, condenaría a toda su familia al exilio. Aún burlón y conservando su personalidad hasta los últimos momentos, Raymundo se burló de Guillermo y afirmó que siempre estuvo preparado para lo que se le venía, desde el momento en el que sus planes fracasaron, y que incluso antes sabía las consecuencias de sus fallos. Guillermo preguntó si esas palabras eran una señal de que el mafioso estaba arrepentido, a lo que Raymundo respondió de que tal vez fuera eso. Interpretando eso como una burla más, Guillermo estalló en cólera, afirmando que estaba harto de que lo subestimaran, y disparó a Raymundo dieciocho veces. Uno de los balazos le dio al mafioso en plena cara, matándolo.

El cadáver de Raymundo después del enfrentamiento.

Luego de que los Abreda y Désmond escaparan cada cual por su lado, y que René informase a Wastermann de lo ocurrido, Peretti y Sally se encargaron de que el operativo consistiera en limpiar el sitio, ya que su objetivo a capturar había muerto. Durante el viaje por la granja, Peretti y Sally contemplaron de cerca el cuerpo de Raymundo, el cual había quedado todo desfigurado y casi irreconocible por los balazos de Guillermo. Peretti comentó que Raymundo dio batalla hasta el final y murió en su ley, calificando tales acciones como las de "un auténtico pendejo". Ese mismo día, toda la mafia de Raymundo (que solo quedaban treinta y ocho hombres), más veintitrés policías incluyendo a Banderas, fueron asesinados por el F.B.I. y un asesino enviando por la Junta.

Descripción física[]

Raymundo Viapatzzi era un sujeto alto y delgado, que rondaba los cuarenta y cinco años, de ascendencia italiana. Una de sus características más notables es su barba candado, por la cual Désmond lo llama "barbudo". Tenía nariz aguileña, ojos oscuros, y cabello negro. Su vestimenta consistía en un traje azul marino con camisa blanca y corbata amarilla, más unos grandes zapatos negros. Por lo general va armado con una pistola Desert Eagle, aunque en los últimos episodios usa un fusil de asalto AK-47 y una escopeta recortada.

Personalidad y rasgos[]

La personalidad de Raymundo es poco definida al comienzo de la serie, visto en contadas ocasiones para soltar diálogos con sus guardias o consigo mismo sobre sus planes, aunque lentamente comienza a desarrollarse por la primera mitad del segundo acto.

Su marcado egoncentrismo se puede notar más o menos al final del primer acto, al igual que su obsesión con obtener poder por medios ilícitos. Raymundo tenía una gran habilidad de estrategia y era reconocido como un excelente hombre de negocios. Su inteligencia, sin embargo, se veía opacada por la torpeza e incompetencia de sus hombres, que acabaron arruinando su organización criminal enfrentándose a simples civiles. Pese a que Raymundo no aceptaba ningún error por parte de los mismos, cuando estos comenzaron a arruinarlo todo de forma concecutiva él también comenzó a tener deslices en su trabajo, por lo que comenzó a ser acosado por los Altos Mandos.

Durnate el segundo acto, cuando se reveló que solo era un peón en algo mucho más grande, Raymundo comenzó a mostrar su lado más humano, nervioso y paranoico. Con frecuencia se lo mostró teniendo ataques de ira contra sus hombres y controlándose para matarlos a último momento (ya que no estaba en posición de desperdiciar hombres). Raymundo tenía, por sobre todas las cosas, una gran capacidad para el liderazgo, y si se encontraba en control de la situación, era imposible vencerlo en un combate. En el tercer acto, Raymundo comenzó a resignarse a su final luego de que Désmond arruinara completamente sus planes y no se mostró alterado hasta el momento de su muerte.

Relaciones[]

Laborales[]

  • Yúyo: Al ser uno de los más renombrados Capos de la Mafia de Raymundo, el mafioso lo consideraba su mejor hombre, y fue uno de los pocos a los que les perdonó un error. Sin embargo, luego de que Yúyo fracasara en matar a Guillermo, Raymundo comenzó a tornarse más distante y frío hacia él, enviándole la misión de capturar vivo a Matias Abreda, hijo del anterior objetivo. A pesar de sentir un profundo respeto hacia su jefe, Yúyo no consiguió llevarle a Matias (este se le escapó estando ya secuestrado) y prefirió mentirle y esperar a que lo necesitara para otra cosa. Raymundo comenzó a ponerse insistente con el asunto de Matias, pero luego finalmente le dio la misión de ir a Los Santos y ver que pasaba con el convoy que habían encargados a los militares, creyendo que lo habían llevado directamente a Las Venturas (el convoy había sido atacado por Matias y los Mountain Cloud Boys). Raymundo le avisó antes de que se fuera que le daba el trabajo porque no tenía opciones, y que aún lo consideraba un idiota. Un tiempo más tarde, Yúyo fue informado del ataque y destrucción de Black & White, su depósito en Las Venturas, y se encargó de avisar a Raymundo y comprobar que los Mountain Cloud Boys se habían llevado los papeles trampa que eran para Désmond. Es probable que esa información hiciera que Raymundo cambiara su opinión sobre el Capo mafioso, pues lo volvió a tratar con amabilidad y lo puso a cargo de la emboscada al grupo de mafiosos chinos. Cuando Yúyo iba a encargarse del mismo, Raymundo decidió darle una misión aún superior: capturar a los hermanos menores del alcalde: Paco y Tito Gilliam, los cuales vivían uno en Los Santos y el otro en Red County. Raymundo necesitaba que fuera Yúyo ya que el otro hermano, Saúl Gilliam, había escapado con el Grupo de Désmond. Sin embargo, Yúyo fracasó en atrapar a Paco debido a la intervención del ya mencionado agente, y de nuevo por su cobardía no se atrevió a contarle nada a Raymundo, organizando un operativo para capturar a Tito Gilliam. El operativo falló también y Désmond acabó matando a Yúyo. Raymundo jamás se enteró de esa baja, ya que estaba demasiado ocupado con la ruina de sus planes como para darle importancia.
  • Franco: Fue otro de los Capos de Raymundo, teniendo el puesto de director del Casino Cuatro Dragone, en Las Venturas, luego de que se lo robaran a los Mountain Cloud Boys. Sin embargo, durante el breve período en el que Franco estuvo en el cargo (aproximadamente ocho meses y medio), rápidamente empezaron los problemas para el asunto de los desaparecidos. Los hombres de Franco se encargaron de interrogar al hijo del alcalde sobre la casa de gobierno y su estructura. Sin embargo, el joven fue accidentalmente asesinado por uno de ellos. Para colmo de males, la información que le habían sacado y que tenían por escrito desapareció misteriosamente. Franco reunió a todos sus empleados e inició una búsqueda desesperada de los papeles. Un par de días después de la muerte del alcalde, Désmond se presentó en el Casino y mató a tres hombres, entre ellos Franco, luego de obtener algo de información. Raymundo volvió al Casino y al enterarse de lo sucedido con el hijo del alcalde, mató a un par de guardias por no informarlo, y luego intentó buscar a Franco para castigarlo, enterándose también de su muerte.

Apariciones[]

Desaparecidos[]

Primer Acto
Sigue los
Monumentos
La Detención

Aparece

El Comisario
y El Plan

Aparece

La Frasa
hacia Matias

(mencionado)

El Ataque de
los Rifas

(mencionado)

Revelaciones

Aparece
(flashback)

El Contraataque
de los S.W.A.T.

(mencionado)

Comienza la
Investigación

Aparece

Las Órdenes
de Raymundo

Aparece

Segundo Acto
El Mensaje de Guillermo

Aparece

Los Secretos del Casino Cuatro Dragones

Aparece

Viejo Amigo

Aparece

Persecución en la Jungla de Concreto

Aparece

Lazarévic

Aparece

Caminos Separados

Aparece

Desabasteciendo

Aparece

En Busca de Una Venganza

Aparece

El Impacto

Aparece

La Táctica de Raymundo

Aparece

Nuevas Preguntas

Aparece

¿Fugitivo?

Aparece

Tercer Acto
Comienza la Disputa

Aparece

Llamado Impredecible

Aparece

Desencuentro

Aparece

Derrotados

(mencionado)

El Miedo de Raymundo

Aparece

Rescate en la Granja Amarcal

Aparece

Reunión

Aparece

La Corazonada de Désmond

Aparece

El As Bajo la Manga

Aparece

La Verdad

Aparece

Matias contra Raymundo

Aparece

Los Más Buscados

Aparece (muere)

Curiosidades[]

  • Raymundo asesina durante la serie a varios miembros de su propia mafia que le fallaron. El único enemigo que Raymundo eliminó directamente fue Saúl Gilliam, en el penúltimo episodio de la serie.
  • Fue el personaje regular del primer acto que menos apariciones tuvo con cinco apariciones (solo cuatro físicas).
  • A pesar de ser personaje regular junto a ellos por tres actos, Raymundo solo interactuó con el Grupo de Désmond en los episodios "La Verdad", "Matias contra Raymundo" y "Los Más Buscados", y nunca conoció a Román Álvarez. Guillermo, Matias y Saúl solo lo vieron en la batalla final, y en episodios anteriores, Désmond mencionó que tampoco lo había visto nunca debido a que el encargado de la infiltración era Lazarévic, describiendo a Raymundo únicamente como "muy barbudo".
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